ENEMIGOS ÍNTIMOS LIMPIEZA VS PH

PH, manto ácido, capa hidrolipídica… Estamos acostumbrados a leer y a escuchar estos términos, pero en muchas ocasiones no tenemos exactamente claro qué significan y, más allá de ser conscientes (o no) de su importancia, no sabemos las consecuencias de que el equilibrio no reine en ellos.

¿Qué es el PH? Es una unidad de medida que mide la alcalinidad o la acidez de una solución… Técnicamente tiene algo más de enjundia, pero pretendo acaparar vuestra atención y no perderla para siempre.

La escala en la que se mide va de 0 a 14:

Nuestra piel tiene un PH de 5’5, aproximadamente. Como podéis ver, es ligeramente ácido. De ahí viene el término “manto ácido”.

¿Qué es el manto ácido? Pues es una mezcla de agua y lípidos que crea una barrera que protege la piel frente a las agresiones externas y cuyo PH es 5’5. Y sí, es lo mismo que la famosa “capa hidrolipídica”.

Nadie dijo que mantener el equilibrio fuera fácil… hay determinados agentes externos e internos que pueden alterarlo. ¿Quiénes son los villanos del cuento? Viejos conocidos: contaminación, factores climáticos, productos químicos, hormonas, edad…

¿Qué consecuencias tiene tener el PH desequilibrado? Si está desequilibrado, deja de funcionar correctamente y no protege igual la piel. No sintetiza bien los lípidos, pierde agua, está más expuesto a las bacterias, a la irritación, etc. El caos, en una palabra.

Como no podemos luchar contra gigantes, luchemos contra lo que sí podemos controlar: la limpieza de la piel. ¿Cuántas veces habéis oído eso de “hay que usar limpiadores suaves”? Pues tienen más razón que un santo. Cuando limpiamos nuestra piel, el PH se desequilibra; cuanto más agresivo sea el producto que utilicemos, más se desequilibra. Como nuestra piel es inteligente, es capaz de reequilibrarse solita, pero tarda una media de 2 horas en hacerlo. Volvemos al caos.

¡Que no cunda el pánico! Esto que veis en la foto se llama Solución reguladora de PH Hero 02 y es una de las últimas novedades de la danesa KARMAMEJU Skincare:

Se utiliza justo después de la limpieza y antes de tónico y, como si de magia se tratara, restaura de forma inmediata el PH de la piel. Es apta para todo tipo de pieles, pero es especialmente interesante si la tenéis: sensible, irritada, enrojecida, descamada o sufrís cualquier tipo de patología asociada con ella como psoriasis, dermatitis, rosácea, etc. porque mejora el proceso de curación de la piel.

Si ya lo decía la canción “No hay héroe como tú…”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

*